El dominicano José Ramírez en ruta al 40-40 🇩🇴👏 👏

Cualquier día de estos, José Ramírez podría ponerle fin a la larga racha de Grandes Ligas sin un jugador con 30 jonrones y 30 bases robadas en una temporada. Y ésa es apenas una de las impresionantes hazañas que el antesalista dominicano de los Indios podría lograr este año con su inusual combinación de poder y velocidad.

Por supuesto, la campaña de Ramírez va más allá de los cuadrangulares y las estafadas. Al año de terminar en el tercer lugar en las votaciones para el Jugador Más Valioso de la Liga Americana, el oriundo de Baní una vez más se perfila como candidato para dicho galardón. Ahora mismo, se encuentra entre los líderes de la liga en WAR (victorias por encima del reemplazo) en un equipo de Cleveland encaminado hacia la postemporada por tercer año consecutivo.

Pero la habilidad de Ramírez para volarse la cerca y hacer daño en las bases es una combinación poco común hoy en día y explica su gran valor.

El quisqueyano de 25 años de edad empalmó apenas 11 cuadrangulares en 152 juegos en el 2016, pero el año pasado se desató en cuanto al poder se refiere y ha seguido por ese camino en el 2018, a la vez que ha sido más agresivo en las bases. Ramírez llegó a la acción del viernes con 33 jonrones, mientras que el líder del Joven Circuito, J.D. Martínez de los Medias Rojas, lleva 35. Las 27 bases robadas de Ramírez lo colocan en el primer lugar de la Americana, delante de Dee Gordon de Seattle, quien suma 26.

Aunque Mookie Betts de los Medias Rojas (27 jonrones, 22 estafadas), Mike Trout de los Angelinos (30 jonrones, 21 estafadas) y el boricua Javier Báez de los Cachorros (25 jonrones, 19 estafadas) también tienen una campaña de 30-30 a su alcance, Ramírez es quien en mejor posición está para lograrlo y podría hacerlo pronto. De conseguirlo, se convertiría en apenas el quinto bateador ambidextro que logra la hazaña, uniéndose en ese sentido a Jimmy Rollins (2007), los boricuas Carlos Beltrán (2004) y José Cruz Jr. (2001) y Howard Johnson (1987, 1989, 1991).

Ramírez también sería el primer jugador 30-30 desde Trout y Ryan Braun en el 2012. La sequía de cinco años es la más larga en la Gran Carpa desde 1964-68. Y existe una posibilidad más remota de que Ramírez se convierta en el quinto jugador con 40 jonrones y 40 bases robadas en la historia de Grandes Ligas y el primero desde que lo hizo su compatriota Alfonso Soriano en el 2006.

Lider en jonrones y robadas
Pero Ramírez también tiene buenas posibilidades de romper una sequía mucho más larga.

Solamente tres jugadores en la historia de Grandes Ligas han encabezado su liga (Americana o Nacional) en jonrones y bases robadas en una temporada. Eso no sucede en 86 años. A continuación, le damos un vistazo al club exclusivo al que podría integrarse Ramírez, tomando en cuenta que esos bateadores jugaban en ligas de ocho equipos, con menos jugadores.

ï Chuck Klein de los Filis de 1932 terminó empatado con Mel Ott como líder de la Liga Nacional con 38 vuelacercas y también encabezó el Viejo Circuito con 20 bases robadas. Klein fue el Jugador Más Valioso de la Nacional esa temporada.

ï Ty Cobb de los Tigres de 1909, quien se alzó con la Triple Corona de bateo, fue el líder de la Liga Americana con 76 estafadas ese año. El Salón de la Fama también encabezó la liga en jonrones por primera y última vez en su carrera con nueve, todos dentro del parque. Estamos hablando de la Era de la Bola Muerta.

ï Jimmy Sheckard de los Brooklyn Superbas (luego Dodgers) de 1903 también empalmó nueve jonrones para finalizar en el primer lugar de su liga. El guardabosque terminó empatado con Frank Chance de los Cachorros por el liderato de la Liga Nacional con 67 bases robadas, a la vez que bateó .332.

Ramírez enfrenta una ardua batalla para añadir su nombre a esa lista. Ahora mismo, otros cinco jugadores de la Liga Americana suman más de 30 jonrones y otros tres tienen un mínimo de 25 bases robadas. Pero aun si Ramírez se queda corto en ese sentido, podría lograr algo poco común.

Ningún ligamayorista ha terminado en el Top 10 de su liga en jonrones y bases robadas desde Hunter Pence de los Gigantes del 2013. (Betts, Trout, Báez y el compañero de equipo de Ramírez, el boricua Francisco Lindor, también se encuentran en posición de conseguirlo esta temporada.)

Jacoby Ellsbury, en el 2011 con los Medias Rojas, es el jugador más reciente que ha terminado una campaña en el quinto lugar o mejor en ambas categorías. Tuvo 32 jonrones (empatado en el quinto lugar) y 39 estafadas (empatado en el cuarto) esa temporada. Desde 1990, solamente cuatro jugadores más han terminado en el Top 5 en ambas categorías: Barry Bonds (1990, 1996), el dominicano Vladimir Guerrero (2002), Soriano (2002, 2003) y Matt Kemp (2011).

De esos cuatro, Kemp es el único que ha terminado en el Top 3. En el 2011, encabezó la Liga Nacional con 39 bambinazos y terminó empatado en el segundo jugar con 40 bases robadas.

Para encontrar otro jugador que haya terminado en el Top 3 de su liga en ambas categorías o en la Liga Americana, hay que remontar más de 40 años. En 1977, 19 años antes de que su hijo se convierta en un jugador 40-40, Bobby Bonds conectó 37 jonrones y se robó 41 bases por los Angelinos de California para terminar en el segundo y tercer lugar en dichas categorías, respectivamente.

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