La votación anticipada para las primarias demócratas del Distrito 13 de Nueva York comenzó este fin de semana y, pese a una encuesta reciente que sitúa al congresista Adriano Espaillat en segundo lugar, las perspectivas continúan siendo favorables para el legislador dominicano debido a la fortaleza de su estructura política, su nivel de reconocimiento entre los electores y la naturaleza misma de este tipo de procesos electorales.
El tema Haití persigue a Darializa
Un elemento que también ha comenzado a generar debate dentro de algunos sectores de la comunidad dominicana es la posición que Darializa Ávila Chevalier ha expresado en torno a las relaciones entre la República Dominicana y Haití.
Diversas publicaciones y declaraciones atribuidas a la candidata han sido interpretadas por críticos y organizaciones comunitarias como favorables a una fusión de Haití y República Dominicana y a políticas de cooperación que, según sus detractores, diluyen la diferenciación política e histórica entre ambos Estados.
Ese tema ha sido utilizado por sectores de la diáspora para cuestionar su comprensión de las sensibilidades dominicanas respecto a la soberanía, la migración y la crisis haitiana.
En una contienda donde la identidad y la conexión con la República Dominicana han adquirido un peso inusual, este debate podría convertirse en un factor movilizador para votantes que consideran la defensa de la soberanía nacional y el manejo de la cuestión haitiana como asuntos centrales de la agenda dominicana.
El sondeo de Data for Progress, realizado entre el 3 y el 9 de junio, otorgó a Darializa Ávila Chevalier un 39 % de respaldo frente al 35 % de Espaillat, mientras un significativo 22 % de los votantes permanece indeciso.
Los números provocaron inquietud en sectores del Partido Demócrata porque representan la primera evidencia pública de vulnerabilidad para un dirigente que durante años ha dominado con relativa comodidad la política del distrito.
Sin embargo, en Nueva York las primarias rara vez se deciden exclusivamente por las encuestas. La participación suele ser reducida y el resultado depende en gran medida de la capacidad de cada campaña para movilizar a sus simpatizantes.

